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¿Afectará la sonda vesical mi día a día?

La sonda vesical atemoriza a muchos hombres. Aquí trataremos de explicar en qué consiste y cómo hacer un buen uso.

 

Cuando se indica el sondaje vesical es principalmente para solucionar los problemas de eliminación urinaria. Aunque sirve también para la medición de orina, para pruebas diagnósticas, en intervenciones quirúrgicas, manejo de las hematurias asociadas a coágulos, recogida de muestras estériles…

 

 

Se introduce una sonda a través del meato urinario (orificio por donde sale la orina) hasta la vejiga, con el objetivo principal de evacuar la orina que contiene la vejiga. Es una técnica estéril. Por ello, únicamente debe realizarlo un profesional sanitario cualificado. El paciente portador de una sonda vesical en su domicilio requerirá unos cuidados específicos encaminados a evitar infecciones y otros problemas derivados del sondaje.

 

Si el paciente tiene que llevar la sonda durante algunos días se infla un balón que hay en el interior de la sonda para que no se salga. El balón está hinchado con suero y sirve para evitar extracciones accidentales. Puede causar molestias y hacernos pensar constantemente que tenemos ganas de orinar, pero es una falsa sensación creada por el globo vesical.

 

Existen bolsas de pierna para que sean utilizadas durante el día cómodamente bajo la ropa. Sin embargo, durante la noche se debería usar una bolsa de mayor capacidad.

 

Las sondas vesicales se fabrican con diferentes materiales (silicona, cloruro de polivinilo (PVC), poliuretano y látex) y dependiendo de este material podremos mantener la sonda vesical durante un determinado periodo de tiempo. Aunque siempre es aconsejable respetar las recomendaciones del fabricante, ya que en el mercado existen multitud de marcas cada una con sus peculiaridades.

  • Sonda de látex cambiar en 1 semana
  • Sonda de PVC cambiar en 2 semanas
  • Sonda de Silicona cambiar en 30 días

 

 

En resumen: llevar sonda vesical no debe quitarte el sueño, únicamente ten cuidado de no pegarte un tirón, cumple unas mínimas normas de higiene al manipular la sonda (basta con tener las manos limpias) y acude al especialista si tienes fiebre, malestar general o dolor lumbar.  Otros problemas que pueden aparecer son los derivados de problemas mecánicos del sondaje: escape de orina alrededor de la sonda, obstrucción, heridas en el meato, sangre en la bolsa, … pero no debes alarmarte.

 

 

Si necesitas un urólogo, puedes contactar conmigo aquí.

 

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