anorgamia no tengo orgasmos

¿Por qué no tengo orgasmos?

La ausencia de orgasmo se conoce como anorgasmia y se presenta pese a un estímulo sexual suficiente. Ese «no tengo orgasmos» produce un estrés psicológico en el hombre que lo sufre. Se estima que esta patología la presentan entre un 8 y un 14% de hombres.

 

Aunque en el sexo masculino la eyaculación y el orgasmo están asociados, no es lo mismo la aneyaculación que la anorgasmia. Se pueden tener orgasmos sin eyaculación (como ocurre en los casos de cirugía prostática), no obstante si se presenta anorgasmia no se eyaculará.



 

¿Cuáles son las causas de anorgasmia?

Las causas por la que se puede producir este fenómeno son similares a las que os exponíamos en otro artículo para la eyaculación retardada: endocrinopatías como el síndrome de déficit de testosterona, la hiperprolactinemia o el hipotiroidismo, algunos fármacos como los antipsicóticos, antidepresivos u opioides, causas psicológicas o la disminución de la sensibilidad del pene (asociado a la edad, a la diabetes o a lesiones neurológicas).

 

 

Una causa curiosa es la hiperestimulación del pene producida por prácticas frecuentes de masturbación. Muchos hombres encuentran más placer con la masturbación que con el coito, por lo que la realizarán con frecuencia. Esto puede disminuir la sensibilidad del pene, aumentando la fuerza con la que se realiza la masturbación. De ese modo, el coito no podrá asemejarse a la sensación producida por tal masturbación, disminuyendo la posibilidad de alcanzar el orgasmo.

 

Del mismo modo que con la eyaculación retardada, la anorgasmia puede ser primaria (se ha presentado desde la primera relación sexual) o adquirida, general o situacional (sólo ocurre a veces).

 

 

¿Qué puedo hacer si no tengo orgasmos?

Lo primero que habrá que evaluar es si hay una causa tratable y, si es así, actuar sobre ella (retirar fármacos, tratar las patologías endocrinas, terapia psicosexual…). En los casos en los que esto no funcione o no haya una causa identificada se podrá ensayar el uso de los siguientes fármacos: bupropión, ciproheptadina, amantadina, yohimbina o cabergolina.

 

Si quieres saber más, consulta con tu urólogo de confianza.

 

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