El preservativo: un importante método contraceptivo y de barrera

El preservativo o condón constituye un importante método para la prevención de embarazos así como barrera frente a las enfermedades de transmisión sexual. Desde su invención en el siglo XVI, los preservativos se han ido perfeccionando hasta llegar a los diferentes modelos actuales, que consiguen tasas de eficacia altas con materiales muy finos. Sin embargo, para un rendimiento óptimo del preservativo es imprescindible que su utilización sea correcta.

 



¿Es efectivo el uso del preservativo?

Efectividad en prevención de embarazo:

Para que la efectividad del preservativo sea óptima se requiere que éste se utilice de forma correcta en todas las relaciones sexuales y durante toda la relación sexual. Si es así, el condón puede tener una tasa de fallo del 2%, esto es que 2 de cada 100 mujeres pueden quedarse embarazadas durante el primer año de relaciones sexuales utilizando condón de forma correcta. Si la utilización no es perfecta como la descrita, la tasa de fallo puede aumentar hasta el 18%.

 

 

Efectividad en prevención de enfermedades de transmisión sexual (ETS):

La utilización del preservativo se recomienda ampliamente a pesar de que se estén tomando otras medidas para la prevención del embarazo. Esto es debido a que el preservativo actúa como barrera impidiendo el contacto con el semen, fluidos vaginales, anales o lesiones genitales que pueden contener virus u otros microorganismos.

 

Se ha demostrado ampliamente que la utilización del preservativo juega un papel esencial en la prevención de la transmisión vía sexual del VIH (virus de la inmunodeficiencia humana, responsable del SIDA), reduciendo este riesgo de transmisión un 80-95%.

 

A pesar de que no existen tantos estudios como en el caso del VIH respecto a la prevención de otras ETS, la evidencia actual apunta a que el uso del condón reduce el riesgo de transmisión de ETS como la gonorrea, clamidia, candidiasis, tricomoniasis, sífilis, herpes genital y virus del papiloma humano (VPH) tanto en hombres como en mujeres.

 

¿Es habitual que un preservativo se rompa?

Los preservativos correctamente utilizados raramente se rompen o salen de forma incidental. Se estima que esto ocurre en un 2% de los casos durante la penetración vaginal, siendo este porcentaje ligeramente superior en los casos de penetración anal. Si esto ocurre de forma repetida, se debe revisar la técnica de colocación y uso del preservativo.

 

¿Qué tipos de preservativos hay?

El tipo de preservativo más utilizado son los condones de látex. Éstos ofrecen un buen control contra el embarazo y una eficaz protección contra enfermedades de transmisión sexual. Pueden utilizarse con lubricantes acuosos pero no con lubricantes de base de aceite o con medicaciones tópicas ya que éstas pueden afectar a la integridad del condón y disminuir su eficacia.

 

Los preservativos de látex no pueden ser utilizados por personas alérgicas a este material. Éstas deberán utilizar preservativos fabricados con materiales sintéticos como el poliuretano. Éstos pueden usarse con cualquier tipo de lubricante y ofrecen una protección contra el embarazo igual a la de los preservativos de látex. A pesar de que no se ha estudiado ampliamente su eficacia en la prevención de las ETS, se presume que no varía respecto a la ofrecida por los condones de látex.

 

 

Si un hombre experimenta síntomas de alergia tras el uso de un preservativo de látex (irritación local o síntomas sistémicos como hinchazón o enrojecimiento) pero no presenta estos síntomas tras el contacto con otros productos de látex, puede tratarse de una alergia a algún componente específico de esa marca de preservativos (perfume, lubricante, etc.) que puede no repetirse tras el cambio de marca.

 

Los preservativos impregnados en cremas espermicidas se ha visto que no son más efectivos que los anteriores en la prevención del embarazo. Además pueden provocar efectos secundarios como infecciones de orina en los hombres que los utilizan. Por este motivo, no se recomienda su utilización. De todos modos, la utilización de un condón no impregnado en espermicida, puede combinarse con un espermicida vaginal, aunque no se ha demostrado que la eficacia de esta combinación supere la del condón sin otros métodos asociados.

 

Así pues, el preservativo es un método contraceptivo eficaz si se utiliza de forma correcta y que ofrece también una importante protección contra la transmisión de enfermedades de transmisión sexual. La única contraindicación a la utilización de preservativos de látex es la alergia a esta sustancia, en cuyo caso se pueden utilizar condones de otros materiales sintéticos.

 

Dada la importancia de la utilización del preservativo, es recomendable que éste se utilice de forma sistemática y correcta, por lo que ante cualquier duda sobre estos aspectos se debe consultar a un profesional sanitario. 

 

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