Ejercicios de Kegel en el hombre

 

En posts anteriores hablamos de la incontinencia urinaria de esfuerzo en mujeres. Tal y como dijimos, la incontinencia urinaria de esfuerzo  es más frecuente en mujeres que en hombres debido a que tienen la uretra más corta y existen factores de riesgo añadidos como son los partos vaginales o la menopausia.

 



Sin embargo, dicha patología también puede ocurrir en hombres. La incontinencia urinaria de esfuerzo en hombres es relativamente poco frecuente y suele ser secundaria a cirugías pelvianas previas, sobre todo, la causa más frecuente suele ser la incontinencia derivada de cirugía prostática. La prostatectomía radical consiste en la extirpación de toda la próstata como tratamiento curativo del cáncer de próstata. En ocasiones, se puede dañar el esfínter externo y producir una incontinencia urinaria de esfuerzo.

 

 

El factor más determinante en la instauración de incontinencia urinaria de esfuerzo tras la cirugía es la experiencia del cirujano, aunque existen otros factores como son la edad, la presencia de enfermedades concomitantes, etc. Con menos frecuencia, el tratamiento quirúrgico (resección transuretral de próstata, láser prostático, adenomectomía abierta) de la Hiperplasia Benigna de Próstata también puede provocar incontinencia. En todos los casos, el grado de incontinencia urinaria de esfuerzo puede varias desde leve hasta casos graves.

 

El tratamiento de primera línea de la incontinencia urinaria de esfuerzo , al igual que en mujeres, consiste en la realización de Ejercicios de la musculatura del suelo pélvico o ejercicios de Kegel. La contracción voluntaria de los músculos pélvicos permite fortalecer los mismo y mantener una tonicidad que ayuda a la continencia especialmente durante los episodios de esfuerzo. Es necesario que los ejercicios se realicen de forma programada y durante un periodo largo de tiempo (>3-6 meses) para poder objetivar una mejoría clínica. En ocasiones, la incontinencia puede resolverse aunque lo habitual es que se reduzca. Algunos de estos ejercicios consisten en la contracción del esfínter anal de manera periódica o interrumpir el chorro de orina durante la micción. En los casos resistentes, habrá que proponer un tratamiento quirúrgico.

 

 

Como conclusión, es necesario recalcar que la incontinencia urinaria de esfuerzo no es una afección exclusiva de mujeres, y que en hombres suele aparecer como efecto secundario a la cirugía prostática. Los ejercicios del suelo pélvico permiten mejorar la continencia e incluso resolverla por completo.

 

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